Uno de los objetivos principales cuando se creó este espacio llamado “Club de Liderazgo Social” fue evitar que las coordinaciones entre colegas de profesión se limitaran a una voz conocida por teléfono o a un modo de intercambiar mensajes a través del correo electrónico.
Lo interesante de este espacio es vincular esos datos que nos proporcionaba la comunicación verbal con la no verbal. Es ponernos cara, acercarnos y sentir calidez entre nosotras y nosotros.
Con la invitada de febrero me había ocurrido algo parecido. En varias ocasiones nos habíamos tenido que coordinar mediante contacto telefónico ya que la compañera interviene con menores cuyas mamás se encuentran adheridas al servicio de atención integral a mujeres víctimas de violencia de género en el que desempeño mi labor.
Escrito por Aránzazu G. Buttler
No te pierdas las próximas sesiones del Club 😉