Bajo el lema “Huellas y Horizontes”, el Colegio Oficial del Trabajo Social de Las Palmas celebró en Arrecife el Día Mundial de la profesión, reivindicando su papel como motor de cambio y justicia social.
Lanzarote, 17 de marzo de 2026 – No fue un acto protocolario más; fue un abrazo colectivo. El Salón de Actos del Cabildo de Lanzarote se llenó ayer de emoción, recuerdos y, sobre todo, de mucha esperanza para celebrar el Día Mundial del Trabajo Social. Profesionales de toda la provincia se dieron cita en la isla de los volcanes para recordar que esta profesión, en palabras de su presidenta, Mª Dolores Fabelo Marrero, «no solo gestiona recursos, sino que dignifica procesos y acompaña vidas».

Un puente entre generaciones
El evento, conducido por Adonay Santana , se vertebró en torno al concepto de «Huellas y Horizontes». Las huellas de quienes abrieron camino con vocación y humanidad, y los horizontes de quienes llegan ahora con energía renovada para seguir construyendo comunidad.
Uno de los momentos que más nudos en la garganta provocó fue el homenaje a la trabajadora social jubilada Maria Jesús Méndez Brito. Tras una semblanza cargada de cariño leída por su compañera Mª Teresa Cabeza , María Jesús recibió un podomorfo, símbolo de esas huellas que quedan grabadas en el camino de tantas familias y personas.


El corazón de Lanzarote
La isla tuvo su mención especial a través de su vocalía, representada por David Ramos y Zara Marrero. Se reconoció la labor de las compañeras que, en años anteriores, sostuvieron la estructura del Colegio en la isla, demostrando que el trabajo institucional es también una forma esencial de dejar huella.

Nuevas voces, mismos principios
El bloque «Horizontes» miró al futuro con la bienvenida oficial a las nuevas colegiadas. En un gesto cargado de simbolismo, fue la propia María Jesús, la profesional homenajeada, quien entregó los kits de bienvenida a las nuevas voces de la profesión, simbolizando un relevo generacional vivo y necesario.


Antes, dos de las nuevas colegiadas pusieron voz a los principios éticos del Trabajo Social, recordando el compromiso innegociable con la dignidad humana y la justicia social.
Un grito por la justicia social
El broche de oro lo puso la lectura del manifiesto «Construir Esperanza y Armonía», a cargo de Nayra Arrocha. Un texto reivindicativo que exigió un «escudo social» real para Canarias, el refuerzo de plantillas y, sobre todo, humanidad en la gestión de servicios públicos como la Dependencia o la Discapacidad.
«Para provocar cambios tenemos que ser red», recordaba el manifiesto bajo el espíritu Harambee (todos juntos), cerrando una jornada que recordó a todos los presentes que, aunque el camino sea a veces duro, no lo recorren solas.

La velada terminó con un picoteo y un espacio de networking en la sala anexa, donde las sonrisas, las fotos en el photocall y el intercambio de experiencias confirmaron que el corazón del Trabajo Social sigue latiendo con fuerza en Lanzarote.

Especial agradecimiento a nuestro compañero trabajador social Adonay Santana que no pudo conducir mejor el evento 💚

Y al grupo Malvasía Sound que nos puso los pelos de punta con sus acústicos a timple y guitarra.

